DIARIO DE 2007 (XIII), por Javier Puig

Estándar

La filosofía perenne24 de julio

“Sea usted lo que pueda ser”, decía Ken Wilber. Una frase simpática, un consejo de cumplimiento factible, un deseo bondadoso, un objetivo fácil y deseable.

No angustiarnos por querer ser más de lo que podemos, pero, al mismo tiempo, no renunciar a lo que percibimos como alcanzable. Ser siempre como nos hemos demostrado algunas veces que podemos ser, como intuimos que, con fieles perseverancias, lo lograríamos; confrontar la vida, ejercer su accesibilidad a veces ignorada.

2 de agosto

Estoy compartiendo la lectura del libro de Fernando Savater La vida eterna con La filosofía perenne de Aldous Huxley. Me parece una contraposición necesaria, la de un defensor del ateísmo con la de un admirador de los místicos. Es curioso como la prosa de ambos se me antoja de ritmo idéntico. Es como si cada uno de ellos, Savater o Huxley, hubieran escrito los dos libros, desarrollando en cada obra su distinto punto de vista. Savater “se ríe” de aquellos que, frente a la falta de argumentos racionales, recurren a nombrar la cierta posibilidad de lo inexplicable; mientras que Huxley hace lo contrario: se “mofa” de quienes, mediante las palabras y las opiniones, pretenden tener un conocimiento profundo.

3 de agosto

¡Cuántos esfuerzos ha hecho una minoría de hombres, desde hace ya miles de años, por intentar conocer lo que significa su existencia! De esos esfuerzos, han resultado numerosas páginas –ya sean directas o transcritas- repletas de bellas teorías que pretenden corresponderse con intuiciones profundas. En La filosofía perenne, Aldous Huxley recoge numerosas citas de hombres – y de alguna mujer- que no se contentaron con simplemente vivir, sino que quisieron averiguar cuál es el escondido sentido de su existencia.

Muchos de estos místicos coinciden en que dentro de nosotros, oculta por cientos de capas, existe una base divina, a la que podremos acceder si nos deshacemos de tanto banal impedimento, tanta obcecación, tanto culto al yo pequeño que defendemos frente al mundo.

23 de agosto

El otoño del verano. Días frescos, ventosos, incluso con lluvia, muy excepcionales aquí, cuando correspondería estar quejándonos del calor, siempre quejándonos.

Hoy estoy en Orihuela. Ya van siete semanas de estancia en Campoamor y me siento un poco cansado de estar allí, a pesar de los bellos paseos nocturnos, de los partidos de tenis, de las plácidas lecturas en la terraza. ¿Por qué acabamos por cansarnos de todo, hasta de los bueno, incluso de lo mejor?

“Desear lo que se tiene y no desearlo todo, obrar y sentir como si la vida corriente fuese sagrada, rica y profunda, y suficiente por sí misma…” ¿Por qué no poder cumplir con el amoroso mandato de estas palabras sacadas de un comentario sobre la filosofía perenne? “Desear lo que se tiene…”

Decía el otro día que este verano me parecía uno de los más satisfactorios de los últimos años, tanto en el trabajo como en el ocio. Me he sentido muy libre, muy capaz de introducirme en una sonrisa consistente. Sin embargo, a veces, la ausencia de problemas, la sensación de dominio de las situaciones no es bastante, y tal vez se precisa una pasión, una situación que tire un poco de nosotros y que no sea siempre nuestra voluntad la que tenga que moverlo todo.

Si utilizo el símil del tenis, diré que, de los últimos cuatro partidos que he jugado, tres los he ganado “de calle”, y que no me he sentido bien por ello, porque me he puesto en el lugar de mis contendientes, en la frustración de sus fallos por ser aún más aprendices que yo – que ya es decir -, igual que no me siento bien cuando otros me ganan “de calle” y no soy lo suficiente bueno como para darles más juego. Siempre he dicho que lo importante no es ganar sino sentir que uno mismo mejora, y decía verdad, como se está demostrando ahora que me he buscado –un tanto accidentalmente- adversarios bastante más flojos que yo, que no me ayudan a superarme y sí a ganar, con el consiguiente resultado de que obtengo menos satisfacción que cuando pierdo.

Decía lo de “el símil” porque en la vida también puede pasar una cosa parecida, y que en las diferentes ocasiones en que nos sentimos cómodamente dominadores de la realidad quizá nos falte un poco de tensión para motivarnos. Es lo que defendía Daniel Goleman, en su Inteligencia Social, que es tan malo tener poco estrés como mucho, y que el punto óptimo es el intermedio. Por otra parte, a uno le da miedo procurarse dificultades por si acaso pudiera ser pagada su osadía con un exceso de situaciones indeseables. Y también es verdad que es posible que no sepamos ver adecuadamente la realidad, percibir su tácita propuesta de retos.

1 de septiembre

Leía en un artículo que Nicole Kidman había celebrado su cumpleaños un día antes, es decir: se había despedido de sus 39 años por no celebrar sus 40. Este año no me toca cambiar las dos cifras de mi edad, pero también celebro mi cumpleaños un día antes, y es que uno asocia tal destacada fecha a una muy lícita dosis de felicidad, y hoy esta pretensión me va a ser más posible. La felicidad –aunque efímera y un poco peligrosa- puede consistir – entre otras cosas – en esto de ahora: en Chick Corea y Gary Burton haciendo maravillas en el DVD, en unas riquísimas almendras y en una Leffe comprada expresamente para la ocasión,

Mañana cumplo 49 años, y me pilla, como en estos últimos tiempos, bastante optimista en cuanto a mi funcionamiento corporal, después de adquirir la habitual forma física veraniega, que me hace alegrarme de que acabe por eliminar todo jadeo en las cuestas. Aunque sospecho que, silenciosamente, imperceptibles signos denoten el – todavía aún lento – deterioro de los años.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s