Ejercicios de incertidumbre 10, por Javier Cebrián

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ORIGINALIDAD Y CREATIVIDAD

 

a Gabi

 

La creatividad es ver lo que todo el mundo ha visto y pensar en lo que nadie había pensado.
Albert Einstein.
La originalidad no consiste en decir cosas nuevas,
sino en decirlas como si nunca hubiesen sido dichas por otro.
Johann Wolfgang von Goethe

 

Hace un par de meses, acudí a una charla de mi amigo Gabriel Marín sobre la originalidad en el arte.  “Original en el arte, ¿ángel o demonio? Una visión legal”, era su sugerente título. La charla se enfocaba a los derechos de autor, propiedad intelectual e industrial, etc., temas en los que Gabi es un experto. No voy a hablar de la charla en sí, pero sí diré que la misma me tuvo pensativo varios días, hasta el punto de tomar notas y redactar otras, con el pensamiento de escribir este artículo, algo que pospuse estos 2 meses que decía, por diferentes razones. A mí lo que me interesa es el choque, confrontación, asunción, fraternidad entre los términos Originalidad y Creatividad…

Según la antigua dialéctica filosófica, la facultad humana de crear es lo que más acerca a los humanos a Dios.  Algunos filósofos de la Antigüedad entendían por dialéctica el arte de descubrir la verdad poniendo de manifiesto las contradicciones en la argumentación del adversario y superando estas contradicciones.

La creatividad es sinónimo del “pensamiento original”, la “imaginación constructiva”, el “pensamiento divergente” o el “pensamiento creativo”.  Desde el principio conjetural de los tiempos como decía Borges (Jorge Luis Borges(1899-1986), se consideró a la creación como atributo divino, que merced a la gracia de Dios, era entregado como un don a ciertos seres humanos considerados por los demás como elegidos. Para el psicólogo estadounidense  Joy Paul Guilford: “La creatividad, en sentido limitado, se refiere a las aptitudes que son características de los individuos creadores, como la fluidez, la flexibilidad, la originalidad y el pensamiento divergente” (1952).

La Creatividad no es un don del cielo, es una facultad que todos los seres humanos poseemos, en grados distintos, y que puede ser desarrollada, estimulada, si se dan las condiciones ambientales favorables o que puede ser inhibida en ambientes desfavorables a su despliegue. La Creatividad por tanto no es un milagro, es algo innato, viene con nosotros y después podemos desarrollarla o inhibirla, depende de nuestro entorno, del ambiente, de la educación, de nuestra cultura…

En cambio podemos definir Originalidad como la cualidad de las obras creadas, inventadas,  que las hace ser nuevas y que las distingue de copias, falsificaciones, obras derivadas, versiones o plagios. El concepto se convirtió en un ideal de la cultura occidental a partir del siglo XVII. Hoy en día ha pasado a ser un importante concepto en cuanto a la propiedad intelectual: la creatividad y la invención se han convertido en sujetos de copyright. Lo original hace referencia al origen de la cosa creada o existente, ya sea por su carácter de nuevo, insólito, o por las particularidades de una primera versión. Una obra original debe cumplir 4 requisitos:

  • debe ser novedosa
  • inédita, que se distinga de las copias, derivaciones o falsificaciones

  • de origen auténtico, entendido como autoría

  • ser el primer modelo.

Para Gaudí, Antonio Gaudí i Cornet (1852-1926) arquitecto catalán de sobra conocido, la originalidad consiste en volver al origen; así pues, original es aquello que vuelve a la simplicidad de las primeras soluciones. Para el escritor argentino Ernesto Sábato (1911-2011), ser original era, de alguna manera, poner de manifiesto la mediocridad de los demás.

¿Es lo mismo ser creativo y ser original, cuando creamos somos originales? Qué puedo deciros, no sé si una cosa lleva a la otra, si son adyacentes o si están enfrentadas, si son lo mismo o no lo son. Silvia Plath, la poeta estadounidense, suicida, (1932-1963), una de las principales cultivadoras de lo que se ha dado en llamar poesía confesional –y qué poesía que se precie de serlo no lo es, digo yo, en mayor o menor medida, consciente o inconscientemente-, dijo que El peor enemigo de la creatividad es tener dudas sobre uno mismo.

Yo creo que en lo que se refiere al arte o a la literatura o la poesía, poco o nada es original, es decir debemos apropiarnos, aprovecharnos de cualquier cosa que nos parezca inspiradora o que nos haga imaginar.  Ya lo dice, más o menos así pero con más brillantez, Jim Jarmusch (1953), el cineasta estadounidense: guionista, actor, director, compositor, montador, productor… Nada es original. Roba cualquier cosa que resuene con inspiración o que alimente tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones al azar. Sirva esto para confirmar mi relato, que nada es original en mí, ya ven, todo son resonancias de lecturas, cosas aprendidas o aprehendidas de otros e inspiradas por otros, inspiradoras. De aquí, de mi pensamiento crítico, nace mi exacerbado gusto por las citas, para mí citar es ser creativo, y original, porque parafraseando al escritor mexicano Carlos Fuentes (1928-2012), premio Cervantes en 1987, y Príncipe de Asturias de las letras en 1994, no nacemos originales, llegamos a serlo, porque el origen es una creación. De su escritura podemos decir que tres elementos la caracterizan: un lenguaje construido por encuentros y desencuentros culturales, un tratamiento histórico generado a partir de los fondos míticos hispánicos y prehispánicos, y una estructura narrativa que amplía las regiones de lo real y lo fantástico. Fue un incansable explorador de la novela total. Quizá buscaba ser creativo para ser original, por eso mismo porque el origen es una creación. Según esto ¿qué sucede primero el origen o la creación, el huevo o la gallina?

Yo creo como Goethe, una de las citas que encabeza este ejercicio, la originalidad consiste no en decir cosas nuevas, sino en decirlas como si nunca hubiesen sido dichas antes, es decir, el perfecto resumen: origen y creación, o quizá creación y origen, bueno no sé, tengo dudas y como dijo Descartes (1596-1650) –cogito ergo sum (pienso, luego existo), paradigma de la duda y considerado el padre de la filosofía moderna-(René Descartes, Renatus Cartesius, en Latín: Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.

Pues eso, a dudar, a crear, a originar, a copiar, a devorar todo lo creado, queridos amigos.

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