PRESENTACIÓN “EL COLLAR DE PERLAS” de Milagros Román, Por Pascual Ruso

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Es prescriptivo en estas presentaciones hablar de la autora y de su trayectoria imparable y extensa. En las aletas o solapilla de la cubierta podrán encontrar esa vasta producción entre poemas, estudios, novelas, composiciones,…Pero, sí, ya me referiré a su interesantísima personalidad.

Es muy usual que los escritores, suscriban alguna dedicatoria y frase introductoria que dé acceso a su novela.

Milagros Román, enmarca el mensaje principal de su obra en esta frase, a modo de frontispicio, de su propia inspiración:

La obediencia a nuestros mayores no es siempre una actitud acertada; interfiere en nuestro destino “.

Porque su novela trata de eso, del destino de una mujer que lucha por desprenderse de él, de esa obediencia a los modelos de una sociedad represora.

Pero su obra es mucho más. Su novela queda reflejada en esta frase de Luis Racionero, al hablar de la” Feminidad Florentina”:

No puede tenerse idea clara de una época sin reconstruir el talante y las formas del mundo femenino”·

Porque su novela retrata aquella sociedad de la segunda mitad del siglo XX, donde la mujer, consintiendo o no, forjó o le forjaron una vida condicionada por determinados valores que, en muchos casos, no la dejaron realizarse. Milagros al describir ese modelo de sociedad, nos ayuda a conocer cómo era la vida de una mujer.

El collar de perlas “ es un viaje al interior de una mujer y de una sociedad que la educa para un destino limitado así como las coordenadas instintivas y razonadas de esa mujer que se opone a ese destino, que avanzará dando pasos equivocados o no hacia una libertad imposible. Una mujer cuestionada pero una mujer que no se detendrá ante ese destino impuesto y cercenante de su creatividad, de su espíritu libre porque entiende que su vida es suya con la capacidad de decidir por sí misma, tenga las consecuencias que tenga.

Milagros realiza un recorrido intenso y analítico del hado de esa mujer que se fraguó en una España oscurantista, casi “castradora” de la libertad de la mujer.

Sí, un collar de perlas como objeto de regalo, objeto de prestigio y distinción para la mujer que lo recibe como regalo a su estatus social y al supuesto amor servicial, servil y sexual del marido, metáfora de la cadena que la ata al esposo. Pero puede convertirse en un objeto de perdición, de ansiada libertad, de ruptura de esa cadena; cada cuenta de ese collar es, a la vez, un eslabón de opresión o un eslabón de liberación.

No solo retrata a la mujer de estos pasados 50 años, no. Dibuja aceradamente, y como si se tratara de un fresco, los personajes que rodean Ana, retratando a cada uno de ellos con la minuciosidad de las tipologías de aquella época ( padres, marido, suegros, amigas, amigos,…). Un severo y certero reflejo de aquella sociedad que condicionaba a la mujer, que sujetaba a la mujer a un devenir callado, de sumisión y de autocomplacencia mezquina.

Pero Milagros, salva a su protagonista. La convierte en una luchadora, en una mujer que se resiste a ser lo que la suerte le ha deparado. Busca su libertad, lucha y se enfrenta a esa sociedad pacata, antigua, acomodada, …porque, desde niña y adolescente y joven, ha creído en otro mundo, en otros caminos para su vida, para su realización como persona, …pero, algo ocurre en esa búsqueda que, tal vez, impida el avanzar, el lograr su objetivo.

Dicho esto, se comprobará que Ana, la protagonista, está realizando el camino que la mujer, en nuestros días, está labrándose. Milagros, no ha hecho más que observar, que exteriorizar y novelar, con gran maestría, lo que está ocurriendo en nuestra sociedad y sus cambios pero a un alto precio para la protagonista.

Si ese es el trasunto de la historia de una mujer y su collar de perlas, hemos de observar la forma en que el relato discurre. Creo que no es nada fácil avanzar en la escritura de un asunto solo con la narración de los hechos sin que medien diálogos y que ese discurso corra y desvele la historia con potente interés tanto en la descripción de los personajes como en los avatares de ese collar y su propietaria.

No solo eso, Milagros nos demuestra que es una mujer de su tiempo, ilustrada, con una formación e información cuantiosa y cualitativamente exquisita. Lo sabéis, la conocéis. No hay ámbito del arte que no le pertenezca. Su vida, que ha sido para el arte, es poliédrica, polifacética. Realizada como poeta, evocadora cantante, diestra como rapsoda, con un claro mecenazgo como formadora de grupos de creadores literarios, y apasionada por la lectura, por descubrir nuevos escritores, filósofos, pensadores, innovadores, cantantes, clásicos, comentarista avezada de grandes escritores (S. Juan de la Cruz), ilustradora y pintora de mano y pincel refinado y preciso, miembro de jurados de cine, de certámenes literarios…Gran amante de las tertulias donde sabe brillar y ofrecerse instruida y docta. Una persona erudita que lleva su saber y su cultura al nivel más alto al que se pueda esperar: compartir, compartir la belleza y el arte con los demás.

En ese camino que recorre su novela, Milagros muestra su pericia literaria con pasajes algunos llenos de esa belleza sentida, o impregnados de su cultura ( sus citas de Gide, Giradeux, Carla Fracci, Tchaikosky o Satie, del movimiento hippy, del mayo del 68 francés,..), de su conocimiento del alma humana y, en particular, del mundo de las emociones de la mujer.

El flujo de su escritura va tejiendo, con una agilidad prodigiosa, profundas emociones, atávicas pulsiones, realidades sociales, personajes complejos y una entramada historia llena de verdades y circunstancias reconocidas. La trama pues discurre con momentos de calmada circunstancia y otros de potente excitación y desgarro.

Para mi entendimiento, a veces, el entramado de una novela se convierte en un elemento secundario porque creo que lo importante son las reflexiones que el escritor pone en boca de sus protagonistas; reflexiones sobre la vida, sobre el comportamiento humanos, sobre los sentimientos o las pasiones, sobre los valores,..y eso es lo que vais a encontrar en “El collar de perlas”, muchas perlas que os harán pensar, que os harán meditar el por qué nuestros destinos están condicionados.

Para acabar. Estamos ante una obra que es un ensayo sociológico novelado, de un certero realismo poliédrico, de una soledad aplastante que no nos dejará impasibles y que nos hará perdonar, salvar o culpar a ese personaje femenino tan fascinante que Milagros ha creado.

Elx, 3 de diciembre de 2019.

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