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Título: Bagatelas

Autor: Carlos Javier Cebrián

ISBN: 978-84-945601-1-8

Octubre 2016

Colección:  Pliegos de la palabra, 22

Ediciones Babilonia

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precio: 10 euros (incluidos gastos de envío)

pedidos:  babiloni56@gmail.com

 

REGIÓN ÍNTIMA.

En esta región íntima que delimita el estado de nuestras

cosas, nuestra nación o patria, según convenga entenderlo. En

esta región, decía, abrupta y cruel, te llevo adentro, como un

fuego que abrasa en el interior. Y es ese fuego la expresión de

todas las victorias forjadas a pulso, al rojo vivo de la sangre

poluta y derrotada.

No derrames una sola gota de tu sangre por mí, no se

merece tal sacrificio demente. No enarboles el sable asesino en

nombre de mi prédica o mi idea de justicia. Siempre es injusto

impartir justicia a fuego, en mi nombre o en el tuyo. Es cruel

clamar a Dios para decapitar al contrincante. Son las divinidades

estados de oídos sordos, repartidores de libres albedríos, solo

nosotros somos responsables de nuestros insultos y disparos.

No laves tus manos rojas en mis fuentes. No hundas tus filos en

el corazón de mis enemigos.

En esta región íntima que delimita el estado de nuestras

cosas, nación o patria, según convenga entenderlo. En esta

región, decía, abrupta y cruel, se me provoca un odio visceral

insano. Una tremenda sensación de llanto ahogado, en

ausencia de lágrimas.

 

EDIFICIO EN ABANDONO.

Detengo la mirada en la gran puerta enrejada del edificio

abandonado. Me doy cuenta, al hacerlo, de que lo hago cada

mañana, desde mi asiento, a través de los ventanales que me

cercan. Me encamino hacia la puerta y miro al interior de la

construcción en desuso, agarrado a los barrotes casi

carcelarios. Parece un patio penitenciario, pero no lo es. Adentro

se genera un silencio concluido en soledad, en víspera de

demolición. Los brotes bárbaros de gramal asaltan el recinto. La

maleza como metáfora del abandono. Puede escucharse un

residuo de vocerío –casi inaudible- en el eco, como huella de

rancia y esotérica pervivencia. Las voces de otros días ya

lejanos. Los vocablos y la algarabía de la actividad de antaño

que colonizaban el patio, los hangares, los almacenes. El

insólito y remoto lenguaje del comercio que aquí se

acostumbraba.

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