Archivo de la categoría: antipoesía

VANOS CONCEPTOS, por Francisco Gómez

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Ya no creo

desde hace tiempo

en las grandes palabras

Historia, Sociedad, Humanidad

Capitalismo, Comunismo, Tecnología

Información, Desinformación, Conocimiento

Me quedo con el hombre y la mujer concretos

Individuales, persona a persona

amigo a amig@

Niño, Luz, Mamá, Beso, Padre, Amigo

Caen las supuestas verdades

de los grandes conceptos

La sombra del escepticismo visita

sin pudor

Los cimientos vertebrales de mi casa

 

 

Francisco Gómez, antipoeta

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Si… por Francisco Gómez

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A mi madre
A ella
Siempre

A veces me pregunto
si valdrá la pena tanto esfuerzo
tanto trabajo
En pos de una meta
¿posible, inalcanzable…?
Si…, si…, si….
Condicional imperfecto
Si tantas cosas llevarán hacia algún sitio
Si todo será posible, hermoso, bueno
Si seré digno de amor
Si seré digno de ellas…

 

Francisco Gómez, antipoeta

Estación Término por Francisco Gómez

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ESTACIÓN TÉRMINO

A Ignacio Fernández Perandones

Poeta

Amigo

Perder casi todas las banderas

Saber que es cierto

Los sueños de juventud

aquellos que paladeábamos en los labios

ya no se cumplirán…

No seremos, no llegaremos, no alcanzaremos

aquella luz que se pierde a lo lejos,

a lo lejos…

Las banderas están rotas a media asta

en las esquinas del escepticismo

con las esquirlas del desencanto

hacia las vistas de estación término

Sabemos que el camino

será recto, largo, desolado, vacío…

con dudas en los pies del alma

la bruma con una espesa niebla

Las banderas de los días soleados

“Estos días azules y este sol de la infancia”

tocan a pérdida, suenan a ausencia

entonan el canto definitivo de la derrota

Las hilachas de nuestras banderas

tratan de cubrir nuestras heridas

no supuran, no cierran

la incertidumbre de este invierno

que asoma ya sin pudor alguno

Francisco Gómez, antipoeta

Los días raros, por Francisco Gómez

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Sí, my friend
Tú lo sabes como yo
La has probado en tus carnes…
No hay nada definitivo, todo se mueve
Las historias tienen fecha de caducidad
como los yogures rotos de la derrota
Y caminas en medio de la nada
de los días raros
mientras la gente se mueve como bultos extraños
los coches pasan omnipresentes e indiferentes
La luces entonan la canción perdida de Elche street
Y tú, como yo, sabes perfectamente que no llegarás a nada
que no importas a quien te importa
Que tienes que firmar las capitulaciones de la desesperanza
sin saber bien por qué, como una negra amenaza
que ondea risueña y despectiva sobre tu cabeza
Sólo permanece el amor de los padres buenos
Lo demás incerteza, indiferencia, soledad, silencio
El canto de la derrota de la no permanencia
Y tú, como yo, no sabes qué decir, qué pensar
Has luchado y has perdido, that´s all, my dear friend
Y no ves nada, no entiendes nada
Perder sin comprender, sin entender casi nada
es el signo en estos días raros
con niebla en el camino y la mirada

 

Francisco Gómez, antipoeta

Esta noche, por Francisco Gómez

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Esta noche
caen lágrimas al suelo
Uno se agacha a recogerlas
y se escapan como si no quisieran
saber nada de nosotros
Pienso en los que se han ido
y los fantasmas vuelven a visitarme
hacen compañía a mi nocturno desolado
y mi padre se pasea por el pasillo
y ve un programa de la tele sin hacer mucho caso
y se asoma al balcón a comprobar el tiempo quieto
y hace los test del carné en la mesa redonda
mientras pregunta el significado de palabras
y uno se avergüenza de hacer de profesor
de un hombre más sabio, más hondo, más humano
Pienso en mi familia mayor
que fueron, son, mi pilar, mi base
ahora en sus cuarteles de inquietud
Pienso en mi amigo Emilio
que ha perdido a su hermano mayor
y un no sé qué baja por las ventanas
Pienso en ella Siento mucho en ella
Mi luz, mi sur, mi alegría, mi destino
Y algo me quema la boca y seca mis labios
a la espera, siempre a la espera
del advenimiento del milagro
Porque el amor, ya sabéis, es un milagro
y este pobre que camina entre la niebla
sigue creyendo con fe inmerecida
en el cumplimiento de las cosas buenas
que aún han de vivirse, a pesar de todo
Sobre este campo baldío aún vendrán
las amapolas y las mariposas a visitarlo
y un ramo de flores ofrendaré en la boca
a la sonrisa, a la mirada morena de ella
(Ya veis, espero, que no todo lo escrito
es negativo, oscuro, sombrío, pesimista..)
Espero el cumplimiento del milagro

Él, por Francisco Gómez

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Ayer se me cayeron las estrellas

y soñaba tu mirada

a mi lado como tantas veces

Tu mirada de hombre bueno

que concedió el don de ser

quien quisiera que fuera

No puedo, no quiero, no me da la gana

olvidarte

como tantos olvidan en estos tiempos liebre

cuando ya nada parece importante

y la palabra de un hombre no es suficiente

Tu palabra era (es) ley de amor,

libertad para caminar

sonrisa abierta a las mañanas

incluso a las noches inconcretas

Aún parece que te veo por el pasillo

y dices mi nombre, tu nombre

sentado en el balcón

mirador de tu mundo al presente

y te preocupas por mis cosas

en silencio

No sé si esto es antipoesía

Sé muy pocas cosas ya

sólo tus ojos de amor

clavados en cada instante

de mis días

Francisco Gómez, antipoeta

Los Ángeles están ahí, por Francisco Gómez

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Ya sé que vivimos tiempos de incertidumbre

Descreimiento

Sucesiones de minutos a la defensa

pero alguien me ha susurrado

que ellos, los ángeles están ahí, siguen

con nosotros, por nosotros

Fuman cigarillos en mitad de la noche

varada y sin luna, preñada de preguntas

Están silenciosos, expectantes

a la vera de las camas en los hospitales

Visten pantalones vaqueros rotos

Y se echan un whisky en la barra

del bar con los olvidados

Ya no llevan alas,

No tocan la guitarra

Menos el arpa

Ni entonan cánticos continuos

Se han adaptado a estos tiempos

descreídos, canallas,

fieramente imperfectos

Han venido con una misión callada

Quieren anunciar la Resurrección

de la Alegría, del Amor

A pesar de todo

Con el cigarrillo y cubata en los labios

y una media sonrisa

mientras miran hacia arriba

y fijan sus pies en el suelo de todos los días

Francisco Gómez, antipoeta