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Querido Sr Sinatra y La Voz, por Carlos Cebrián

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Mañana Franky, habría cumplido 100 añicos, aquí el homenaje de mi querido antecesor Carlos Cebrián, artículos publicados en 2008

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QUERIDO Sr. SINATRA
Mi querido Sr. Sinatra, perdónalas, te lo ruego, porque no saben lo que se hacen. De paso perdóname a mí también porque te confieso que conozco a algunas personas a las que no les gustas ¡OH Voz!, has de saber que son personas a las que quiero, incluso en algún caso, a las que quiero mucho. Ya sé mi querido Sr. Sinatra que lo que te digo es algo que parece inconcebible, pero ya sabes… el amor es ciego y el deseo también. Ellas argumentan frivolidades del tipo: “para gustos colores”, “contra gustos no hay nada escrito”, o me llaman fanático, tirano, presuntuoso, pero tú y yo sabemos que es algo más simple ¿verdad? Únicamente se trata de tener buen gusto o mal gusto.
Seguramente, queridos lectores, esto que escribo les parecerá, les parece interesado en exceso, veleidoso, vano, superficial. Por el contrario yo creo que no es una cuestión baladí ¿Cómo casar los afectos, los deseos, la amistad, con afrentas tan grandes, cómo pasar por alto ofensas de este tipo? Ya sé, me dirán que los polos opuestos se atraen, que en la variedad está el gusto, que lo más racional y tolerante es aceptar el eclecticismo… Pero permítanme que les haga una matización, es que las intolerantes son ellas, las que no practican el eclecticismo son ellas, las que detestan tamaño genio como el de La Voz, son ellas, no se trata de intolerancia, se trata de la verdad de las cosas, tratamos de la objetividad-subjetividad del Arte, pero para ello debemos reconocer que hay artistas que están por encima del bien y del mal, de las modas, de los gustos. No quisiera parecer intransigente ni interesado, ni veleidoso, pero en este caso… lo soy, sí lo soy, lo seguiré siendo.
Perdónalas querido Sr. Sinatra, ya te digo que no saben lo que se hacen, esas personas no han sentido el estremecimiento que provoca la tonalidad, la armonía de tu voz, mientras cantas I’VE GOT YOU UNDER MY SKIN del maestro COLE PORTER. No se emocionan al escuchar COME FLY WITH ME o FLY ME TO THE MOON, no lloran, siquiera, si escuchan STRANGERS IN THE NIGHT o MOON RIVER, qué quieres que te diga, son así, y pese a ello, yo las quiero… ¿Qué puedo hacer? He intentado reeducarlas, las obligo a escucharte cada vez que visitan mi casa, voy a conseguir que dejen de venir, que dejen de estimarme o que nunca lleguen a hacerlo. Compréndeme, a las personas se las quiere, si hemos decidido quererlas, por entero, exactamente como son, hemos de saber perdonar sus terribles faltas. A nuestros deseos no podemos dominarlos, se desea lo que no se tiene, y se desea el absoluto del sujeto a quien se desea.
Mi querido Sr. Sinatra, solo puedo prometerte que mi esfuerzo será conseguir que mi deseo se cumpla y que aprenda a degustarte, a idolatrarte como yo.

 

LA VOZ.

Se cumplen 10 años de la muerte de FRANK SINATRA, “La Voz”, y yo, sin saber por qué, misteriosamente, he pensado en ti. En ti que tanto le odias. Frank decía que había vivido una vida maravillosa e intensa. Dijo que solo se vive una vez y que no vale la pena perderse en menudencias y penalidades. Era un gran vividor junto a su maldita pandilla de ratas -Lauren Bacall dixit- (Sammy Davis Jr. Dean Martin, etc). Adoraba la amistad y la juerga. Era mujeriego, bebedor y canalla, y sobre todo cantaba, canta, como nadie, como Dios, o incluso mejor, si esta Omnipresencia, cantara.
También hubo -hay- auténticos maledicentes que decían -dicen- que era un delincuente y que debía su carrera musical y cinematográfica a sus vínculos con la mafia. Hay que recordar que su familia era vecina y quizás amiga de la de LUCKY LUCCIANO. Es cierto que comenzó su carrera cantando en los casinos de Las Vegas, reino en aquella época del Hampa, pero por lo demás solo habladurías, supercherías, maldades…
Tal vez por esto, por no saber distinguir la persona –la mala persona según dices- del gran artista, tú no lo soportas. O quizás únicamente porque no te gusta nada de él, ni su timbre de voz, ni sus canciones, ni su porte, ni su magnetismo, ni su grandeza, ni su genialidad, algo que me cuesta tanto entender, algo que nunca entenderé, algo que me parece inconcebible en ti, insufrible de ti. Algo que me hiere. Y esta indefensión que siento al no saber transmitirte mi devoción indiscutible. Yo amo su voz y su vida, al artista y a la persona, no puedo dejar de amarlo, y también por ello puedo perdonarte y recordarte cada vez que escucho cualquiera de sus canciones. Lloro al unir la emoción y el recuerdo, ya sabes devoción y deseo al unísono.
Se cumplen 10 años de la muerte de FRANK SINATRA. Dicen que cuando vino a Madrid en 1986, a cantar en el SANTIAGO BERNABÉU, no se vendieron muchas entradas, que hubo que regalarlas para poder presentar una asistencia digna, unas 10.000 personas, también dicen que ya no podía sostener su gran voz, tenía entonces 70 años, y que por el escenario se repartían diversas pantallas donde el genio italo-americano leía las letras de las canciones en cada una de sus interpretaciones. Dicen que odiaba sus canciones más conocidas, como MY WAY. Que odiaba las sesiones de grabación y repetirse. En fin, habladurías, maldades, OH VOZ, de esos paganos intolerantes.
Se cumplen 10 años de la muerte de mi querido FRANK, “La Voz”, y yo, sin saber por qué, misteriosamente, he pensado en ti. Devoción y deseo al unísono, cariño.