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Poetas en la Biblioteca 14

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Ciclo Desdoblando. Poesía y Música.

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Presentación de Pasado Propio en Elche. 1 de junio de 2018, 20 horas. Centro Cultural Les Clarisses.

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Algunos ejemplos:

 

Algunos momentos de la presentación de Mi parte de la pólvora de Natxo Vidal en Elche

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PRESENTACIÓN DE MI PARTE DE LA PÓLVORA DE NATXO VIDAL

por Carlos Javier Cebrián

25 de mayo de 2018

A la hora de acometer la presentación de Mi parte de la póvora, tengo que reconocer que no conozco en profundidad la obra de Natxo Vidal y tampoco a la persona, y por ello creo que estoy libre de prejuicio para hacerlo.

En estos tiempos en los que el poeta climático y laureado y algunos acólitos pontifican que la poesía debe ser únicamente reflexión y no sentimantalismo y sensiblería, en los que hay que huir, dicen, de los poetas cukis, en estos tiempos en los que los puristas nos dicen qué es poesía y qué no, en los que estos puritas son capaces de ofenderse, y de burlarse dicho sea de paso, porque esa pléyade de procaces jovencitos venden mucho, sin ningún merecimiento, yo agradezco la lectura de un libro como este, pura pólvora, nacido de la emoción, de la visceralidad, del fuego, pero también de la reflexión. Unos poemas con un tono entre el pesimismo y la esperanza, poemas cotidianos o de la cotidianidad, salpicados de referencias culturales, no de culturalismo, o si quieren de un culturalismo referencial: música clásica, canciones pop-rock, mitología clásica, cine, lecturas, poemas…

Poemas llenos de fina ironía o de sarcasmo, explícitos muchas veces, intimistas, impregnados de musicalidad, de sexo, de abandono, de dolor, de disfrute, de mujeres. Poemas aplicados en la búsqueda de uno mismo, del amor, del recuerdo del amor, del deseo, de lo que fue en la parte más visceral del amor y del sexo, en carne viva o entre las piernas, una poesía física, corpórea…

Poemas que también nos hablan del hecho de escribir, de la propia escritura y sobre todo de la vida, reflexivos e intensos, breves, de verso corto casi siempre.

Pero ante todo Mi parte de la pólvora es un poemario de amor. Natxo sabe, como lo sé yo, como nos dijo no hace mucho Eloy Sánchez Rosillo, que si un poema no es de amor, no es. Y se aplica en ello casi confesionalmente. Sabe también que lo más íntimo puede ser lo más elevado y lo más místico lo más trivial, y se expresa casi siempre con ternura e ironía.

Hasta hace poco, diría que hasta la lectura de esta pólvora, siempre me he regido por algunas citas, en esto del amor, de algunos de mis autores predilectos, y me las he creído ingenuamente y con fervor. Por ejemplo Herman Hesse dijo:

Supe que ser amado no es nada, que amar en cambio lo es todo”

La felicidad es amor, no otra cosa. El que sabe amar es feliz”

Albert Camus, por su parte, dijo:

No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar”

San Agustín también decía:

La medida del amor es amar sin medida”

Y aunque sé que los maestros tenían y tienen razón, después de leer los poemas viscerales y amorosos de Mi parte de la pólvora, llego a pensar que estos tres eran jilipollas, o que nunca supieron lo que es sentirse amado de verdad, y después abandonado y vuelta a empezar… Quizá nunca tuvieron unas piernas por encima de las suyas…

Podrían aplicarse ellos y todos ustedes lo que dijo William S. Maugham:

El amor más duradero es el amor no correspondido”

O lo que dijo Alphonse Carr

En amor el que huye es el que vence”

Yo me quedo con las máximas de Edgar Allan Poe y Henry D. Thoreau, respectivamente,

Y amar, un simple deber”

Solo hay un remedio para el amor, amar más”

Como ven una pléyade de perdedores en esto del amor, el denominador común de todos los poetas, hombres o mujeres, de cualquier condición, amar, amar más, ganar a veces, perder casi siempre, el gozo, el dolor a partes iguales o disímiles, el deseo… la vida en fin.

Porque como dijo el maetro florentino Dante Alighieri

El amor mueve el sol y las estrellas”

Y para finalizar, no me resisto a mencionar una pequeña anécdota personal: hace años para curar una pequeña, o no tan pequeña, crisis de abandono, acudí a un profesional de carácter ecléctico… el cual, previo pago claro, me recomendó una terapia sanadora que consistía en visualizar a mi amada perdida y decir en voz alta y con convicción:

TE DESEO LO MEJOR, TE DESEO LO MEJOR,

En realidad, en mi visualización, solo conseguí cumplir una premisa de la frase, la primera… Mejor me hubieran ido, como prescripción y receta, estos versos de Natxo:

Voy a decirte algo:

durante mucho tiempo

te quise

como quieren los perros a su dueño.

Pero no te equivoques

( cuesta mucho decirlo,

ponerlo por

escrito):

yo te deso lo peor,

una espiral sin fin de sufrimiento.

Cien dolores pequeños cada noche,

todas las noches de tu vida.

Y que todos los dientes se te caigan

cuando sea otra la lengua y no la mía

la que se meta dentro de tu boca.