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Presentación de La Belleza de la fruta de Julio Soler

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La Belleza de la fruta de Julio Soler. Vídeo de Paco Valverde. Texto de Javier Cebrián

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EL CORRELATO OBJETIVO de Julio Soler.

Para Thomas Stearn Eliot -aquél poeta-, el arte no debe ser una expresión personal, debe funcionar a través de símbolos universales. Buscaba, con el fin de suscitar en el lector la emoción y la idea elegidas, un objeto o grupo de objetos con gran poder evocador, mostrando para ello, de la manera más gráfica posible, determinadas imágenes o realidades. Una cadena de acontecimientos que habrán de ser la fórmula de esa emoción concreta, de modo que cuando los hechos externos, que deben terminar en una experiencia sensorial, se den, se evoque inmediatamente la emoción. Una adecuación completa de lo externo a la emoción, en eso radica la inevitabilidad artística.

El correlato objetivo o cómo narrar para emocionar.

Las emociones están por encima de las culturas, son universales, el miedo, la esperanza, la alegría, el enamoramiento, la muerte, son comunes al ser humano y la literatura debe ser, o es, el reflejo artístico de dichos sentimientos.

En definitiva el correlato objetivo es una técnica, una sucesión de imágenes, encadenadas una tras otra, que, en su conjunto, evocan un sentimiento. Una emoción que por motivos artísticos se la calla el escritor, pero que el lector la reconoce, mediante esos símbolos…

Y por qué digo todo esto… porque Julio lleva toda la vida buscando su puñetero Correlato Objetivo, quizá para justificarse… y yo le digo ¿eso pa qué, frutero mío? Si a nosotros no nos hace falta creerte ni siquiera entenderte, te sentimos, nos emocionas con tus juegos del lenguaje, con tus fuegos de artificio, con tus alucinaciones, con tu efervescencia, con tu pasión.

Julio y yo nos conocemos desde hace tanto…, hemos compartido tantas cosas: música, fiesta, incluso compartíamos un nombre, el nombre de nuestra chica, Pepi -algo que, en mi caso, con el tiempo resultó ser una anomalía-, que se me hace difícil explicar qué es La Belleza de la fruta.

La verdad es que no tengo ni pajolera idea, como tampoco tengo ni idea de lo que es la realidad o modernidad líquida de Zygmunt Bauman de la que nos habla nuestro apreciado Jesús Zomeño en la contraportada del libro, pero sospecho que, como siempre, Julio nos está hablando del amor y de su drama, de una realidad adaptable a cada contexto, del oxígeno que necesitamos para respirar, de la sangre…, no busquen verosimilitud, qué extraña palabra, eso afearía esta inverosímil y única Belleza de la fruta, y no hemos dedicado nuestros desvelos en su escritura y maquetación para ello.

En fin, pues eso, Julio nos habla de la variedad hermosa de la fruta, de su sensorial reputación, de su belleza. Y aquí hemos montado nuestro puesto frutero, fruta fresca y bella. Vámonos, todos, ustedes también, de “Mercao”, que tenemos material y cambio.

Javier Cebrián, 15 de Noviembre de 2018

 

La Belleza de la Fruta de Julio Soler. Texto de contraportada de Jesús Zomeño.

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Todos tenemos una voz propia, la nuestra, pero eso no sirve para nada. Lo importante es lo que hagamos con ella.

Tampoco sirve de mucho ser caótico, deslumbrante y avasallador, si uno no tiene nada que decir.

Repetir lo obvio, sin destreza ni imaginación, no deja de sorprenderme, aunque no sea una sorpresa agradable.

Julio Soler incumple todo lo anterior.

Lo más evidente de Julio es que oculta lo que no quiere que sepas. El drama, la reflexión y el romance están en lo que no se explica, porque él solo modela los bultos que hay detrás de la cortina.

Su estilo es surrealista, irónico y sorprendente, pero juega a despistar porque tiene un truco que consiste en guardarse un as en la manga, aunque lo curioso es que escribe sin brazos. Búscale la manga, eso sí que no es obvio.

LA BELLEZA DE LA FRUTA es un libro en dos tiempos, primero el asombro y luego el fondo. Hay que leerlo despacio por sus matices y entre tantos destellos, aparentemente descontrolados, cerrar los ojos para reflexionar. Julio Soler no emplea las palabras solo como fuegos artificiales, sino que detrás de cada párrafo que no creas entender –hasta que te fijes- hay un drama, una historia de amor u otra nostálgica. La mano que falta, la del truco donde esconde la carta, es la que está acariciándote.

Un libro esencial que cartografía lo que Zygmunt Bauman ha llamado la realidad líquida.

Jesús Zomeño

 

Sra. Waterproof y Sr. Stainless Steel.
Fernando Ramos Cordero.

 

 

 

La Belleza de la fruta de Julio Soler, Presentación

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Seguimos acercándonos…

ARTIFICIEROS

Love Will Tear Us Apart”, Ian Curtis, Joy Division

Paco Valverde@

Boom boom. Big bang. Expansión. Pasemos lista al cosmos universal. Supernovas venidas a menos, estrellas fugaces con lágrimas de San Lorenzo, constelaciones con nombres de mujer y hombre aderezadas con signos zodiacales pendientes de confirmar su presente y su futuro, masa oscura regada con símbolos químicos como H de Hidrógeno, He de Helio, O de Oxígeno, C de Carbono y varios más hasta llegar al S de Azufre, planetas rojos y no ya tan azules, materia, energía, viajes perdidos en el tiempo, asteroides desengañados, cometas hartos de sus ciclos, satélites aburridos siempre dando la misma órbita y millones de agujeros negros necesitados de rellenar. Pues, universos todos. Aquí estamos presentes. Y de explosión y de expansión y sobre todo de agujeros negros necesitados de rellenar, hoy hablaré. Soy el supervisor de recursos humanos y los que no lo son, de una empresa multigaláctica cuya razón social se halla sita por razones fiscales, en un diminuto planeta: La Tierra. Su nombre es Destino & Love Associates. Nos dedicamos aparte de a ganar dinero en forma de divisas convertibles en aumento de tiempo de vida, calidad incluida, a arreglar asuntos entre parejas. Somos ricos, pero nos retiran antes de que esa riqueza nos convierta en inmortales porque eso ya entra en la materia oscura y la materia oscura no tiene ni leyes ni jurisprudencia ni tradición consuetudinaria. Precisamente en estos momentos iba a realizar una entrevista de trabajo a una bomba, sí como suena, una bomba, antigua y necesitada de explotar para hacer el bien. Una bomba buena. Pero yo solo cumplo mi cometido: encontrar trabajadores idóneos.

– Buenos días, adósese cómoda aquí a mi mesa de despacho, por favor. Por su currículum, veo que ha trabajado en el cine. Aquí veo El enigma se llama Juggernaut, Sed mal, Dr. Strangelove, Hiroshima Mon Amour, Blown Away, Armagedon, una de las las partes de La jungla de cristal que no recuerda el nombre y todas las de James Bond, especialmente Goldfinger y el final de Los días contados…Excelente, y por cada premio que ha conseguido se le ha sido añadido un cable de color a su estructura. Tiene un montón. Tiene usted muchísimos cables para que le sean cortados. Le falta algún color, entre otros el rosa palo, el verde liquen, el morado impenitente, el zafiro afilado, el añil inservible, el sepia multiusos y el negro oscuro. Pero en todo caso, enhorabuena. ¿Le gustaría empezar ya?

– ¡……!

– Ah, claro las bombas no hablan, actúan, pero usted es una bomba inteligente y buena y sabe comunicarse aunque sea por signos. Según veo, usted siempre ha sido desactivada. Instinto de supervivencia. Y además quiere hacer feliz a la gente.

– …..

– Ya. Usted ha explotado en varias películas, no en todas, porque tenía dobles especialistas, pero nunca en la vida real. ¿Me equivoco?

– ..

– …y quiere sentir y vivir ahora la experiencia de esa incertidumbre, ¿piensa usted igual que yo?

– =

-Tiene usted suerte. Su primer trabajo va a ser muy importante y todo un reto para un…un… un…

– *********

-… eso, un artefacto como usted. Su primer trabajo es solucionar una crisis conyugal entre dos verdaderos artificieros profesionales. El Sr. Big Bang y la Sra. Boom Boom. Tienen turnos distintos pero en esta misión coincidirán. Intente resolver sus problemas, escuche y calle si es necesario, o sea siempre, que a usted no le resultará difícil. En situaciones límite como esta, o se estropean las cosas para siempre o se arreglan con sexo explícito final incluido. Mañana a las 12:OO P.M. de ese día concreto d. C., usted se adecuará en el escenario y se adosará y se aferrará a la cornisa de la azotea del edificio del acuario municipal de la ciudad costera Poseidón del río. Dicha azotea está a 75 metros de altitud con lo que hay magníficas vistas a la bahía y a la desembocadura. Todo muy romántico. Yo lo veré por la pantalla gigante LED Premium que tengo en mi casa para los grandes eventos. Buena suerte.

12:00 P. M. de este día concreto d. C. Brisa esponjosa marinera. Las algas posidonia mecen su inquietud en el fondo. Los acuarios empiezan a iluminarse. Es hora del despertar. Él y ella irrumpen en la escena. Big-Bang, Boom Boom.

-Teníamos que subir por las escaleras, ¿no? Tú siempre el macho alfa y yo la hembra sumisa.

– Sabes que tengo claustrofobia al ascensor.

-Un artificiero con claustrofobia, bien. Lo que tiene que aguantar una. Menos mal que tenemos cambiados los turnos.

-Pero yo tengo el turno de noche. Para que descanses.

-Y yo el de día que es el peor. Por la noche el peligro destella y se localiza pero por el día ese peligro se camufla entre animales, personas y cosas. No brilla. Todo es peligro porque todo se ve y no se ve. Lo visible y lo invisible.

-***-***, ***- ***, ***- ***…

– He oído un tic- tac, tic-tac, tic-tac… allí en la cornisa.

-Mira el listo del turno de noche. Será una bomba de relojería.

– Aunque antiguas, las de relojería son más destructivas potencialmente pues su implacable tic-tac no descuenta nuestro tiempo perdido.

-Bueno, centrémonos. Tráela aquí para examinarla que las bombas de relojería no estallan aunque las muevas.

-Eso lo dirás tú, pero el que tiene que traerla soy yo.

-Pues claro macho alfa. Y tranquilo que no te he dicho que te la adoses en el pecho.

-Bueno venga… Aquí está. Volvámonos a centrar.

-¿Lleva metralla?

– Sí. Lleva teclas negras de pianos desafinados, cuerdas inflamables de violonchelos de Béla Bartók, púas de solos de guitarras de Frank Zappa, parches ensangrentados de tambores de la rompida de la hora de Calanda, sordinas de trompetas para amortiguar el estruendo y pétalos, pistilos y estambres de narcisos, orquídeas y flores de la pasión para ungir y perfumar las heridas.

-Entonces, ¿qué es, una bomba de relojería, musical, floral o una bomba trampa?

-No sé. La llamaremos Mr. Miedo.

-Miedo es el que tengo cuando te vas por la noche y no sé si será tu postrer noche.

-¿Yo soy el postre?

-Tú siempre con tus chistes malos en situaciones límite pero me haces sentir Boom Boom.

-Y tú me haces sentir Big-Bang.

-&&&&&&&

-Mira hemos hecho llorar a la bomba Mr. Miedo.

-Que no se mojen los cables con las lágrimas. Entonces sí que estalla.

-Mira, Boom Boom, ¿por qué no hacemos un trío con Mr. Miedo. Cortemos todos los cables y sintamos el vértigo de la expansión en un solo cosmos.

-Hecho. ¿Corto los cables?

-¿Expansión?

-Expansión.

Boom Boom, Big Bang y Mr. Miedo. El triángulo detonado. El universo se expande hasta ocuparlo todo. Lo visible y lo invisible. Los agujeros negros rellenados.