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CULTURALISMO AMIGO, por Francisco Gómez

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El recién transcurrido 14 de iunius del anno MMXIX en la sala cultural Las Clarisas de la city de Elche tuvo lugar la presentación de los poemarios de dos grandes amigos, Juan C. Lozano Felices y Juan Ángel Castaño, “Naturalmente, amarte” del primero y “Dones del otoño” del segundo, dentro de la colección Lunara poesía plaquette, números 8 y 7 respectivamente de esta colección que ha emprendido mi editor, nuestro editor y sin embargo amigo, Javier Cebrián

Uno tenía muchas ganas de leer las nuevas cosas que salían a la luz de estos dos excelentes poetas culturalistas, uno desde un clasicismo vivencial como pueda ser Juan Lozano y otro desde el surrealismo y la enumeración homenaje a Borges de Juan Ángel y sus eternas dialécticas con sus amigas las pianistas en su imaginario poético ideal frente a la realidad repetida y gris, donde ambos coinciden en su resistencia a claudicar.

Juan no había publicado su primer poemario hasta cumplidos los 50 años, el meridiano de la vida, donde toda persona carga ya un paquete de frutos dulces y amargos en este caminar incierto de la vida con “Soliloquio del auriga”, publicado en 2013 en la editorial Falsirena de Salamanca.

Nuestro Juan Ángel, fundador de Ediciones Inauditas que daría lugar a Frutos Secos y a las colecciones Lunara y Solara, inspiradas en la movida cultural de Valencia de los 80, hacía 20 años largos que no publicaba nueva obra poética desde que lo hiciera en 1999 con la antología “Seis estaciones” de la editorial Denes.

Muchas lunas sin publicar de estos dos grandes poetas y enormes amigos a quienes tanto debo y estimo, que con buen ojo periodístico sé que tienen obra por publicar a la búsqueda de editor que valore su calidad.

Aquella fue, en buena medida, una reunión de buenos amigos. El editor, Javier Cebrián, destacó que “publicar estas dos plaquettes supone una gran alegría”, desde que iniciara su andadura Frutos del Tiempo hace ya casi 30 años con Ediciones Inauditas, donde también participó el presentador del actor, el escritor y poeta y también buen amigo, Jesús Zomeño.

De Juan Ángel, Cebrián resaltó que “después de largo tiempo de silencio y publicaciones como una persona semioculta, sale a la luz este poemario. Juan Ángel es el culpable de que me haya dedicado a la literatura. Es un referente. Un maestro. Desde que en una librería que estaba en la plaza de sindicatos descubriera su libro “Para bailarinas ambiciosas”. Con él descubrí que había otra forma de escribir poesía; lúdica, culturalista y divertida. Comprendí que la verdad sigue siendo surrealista”

De Juan Lozano, el editor de las plaquettes comentó que “cuando lo conocí me pareció un poco estirado, tan ajeno a mí que escribía por intuición. Con el tiempo advertí que es una de las mejores personas que conozco”.

“Ambos se sirven de un culturalismo en sus poemarios pero sin alejarse de la experiencia y el intimismo. Nuestros autores se sirven de referencias culturales, musicales, cinematográficas, la intertextualidad”.

El presentador del acto, Jesús Zomeño, resaltó que su amistad con Juan Lozano viene de largo, desde 1981, a la edad de 16-17 años en Cau D´art de Elche. “Tengo los esbozos de sus primeros poemas de la mili. No es amistad lo nuestro. Me soporta para callar lo que sé. Nos reunimos un jueves al mes para beber vino y ver una película de Sherlock Holmes”.

Sobre “Naturalmente, amarte”, adelantó que tiene imágenes potentes con cargas de reflexión sobre el amor y el paso del tiempo. “Su poemario se puede dividir en dos partes: sujeto y evocación. Podemos imaginarlo como un hombre que arrastra los pies por la casa y sueña la belleza mientras suena la cadencia de la música en el tocadiscos. Es un personaje que persiste mientras evoca sus recuerdos como si fuera el “Diario de un poeta recién cansado”. En su nueva obra podemos ver poemas en blanco y negro y a todo color. Unos poemas grises y otros de una belleza críptica, bizantina”.

De “Dones del Otoño”, el autor de “El cielo de Kaunas” resaltó que “en 40 años su estilo se ha mantenido. En literatura la decisión repetida es una virtud, el deseo es un deleite intelectual con la música y el cine como telón de fondo”. Zomeño subrayó la importancia histórica de Juan Ángel Castaño en la literatura escrita desde Elche para el mundo, “con el fenómeno literario y editorial que eclosionó en Valencia como hervidero cultural que se vivía con espontaneidad y él importó a Elche. El germen fue Juan Ángel que trajo un modelo de gestión con la creatividad y la dicha como seña de identidad. Apuntó que este poemario, nuevo después de dos décadas en silencio, se divide en cinco partes con dos únicos bloques. En la primera, la conversación con la pianista como deseo entendido como goce intelectual compartido con la mujer amada. Amor-deseo-no convencional. Amor feliz no trágico. El amor perfecto con una mujer. Las cuatro partes restantes son un homenaje a la literatura, a la música”.

Fue una tarde memorable en un día significado para quien escribe. “Naturalmente, amarte” de Juan Lozano y “Dones del Otoño” os esperan, amigos lectores, si queréis de hermosa, inteligente y cultural poesía.

Francisco Gómez

PRESENTACIÓN DE DONES DEL OTOÑO DE JUAN ÁNGEL CASTAÑO Y NATURALMENTE, AMARTE DE JUAN LOZANO FELICES, por Javier Cebrián

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TEXTO DE PRESENTACIÓN.

Esta colección Lunara plaquette-cuadernos de poesía, está auspiciada por la amistad, propiciada, provocada por la amistad. Como sabéis aquí se publica lo que a mí me parece, es decir lo que me da la gana… y la amistad es uno de los requisitos que debe adornar a los autores elegidos, es así de sencillo. Como dijo el poeta latino Juvenal, Décimo Junio “Juvenal” Nunca es largo el camino que conduce a la casa de un amigo. Así lo creo, así lo defiendo.

Y este es el caso de los dos autores que hoy presentamos. Ambos son amigos desde hace demasiado tiempo, de hecho mi primera publicación fue compartida con ellos en 1987, con este libro titulado simplemente Poemas, que nos salió tan feo que tuvimos que hacerle una sobrecubierta. Con ellos y con otros amigos fundábamos entonces la aventura de EDICIONES INAUDITAS, el principio de todo… Ambos también pueden considerarse en cierto modo y de manera muy diferenciada poetas culturalistas, uno por el camino casi del surrealismo y el otro por el del clasicismo, luego insistiré en ello.

En el caso de Juan Ángel Castaño diré que para mí es una profunda alegría publicar este Dones del otoño, después de un largo tiempo de silencio en cuanto a publicaciones. Para mí Juan Ángel es el culpable, no se merece otro apelativo, no me sirve el de responsable, de que yo me haya dedicado a escribir, ¿es o no es un asunto de culpabilidad? Para mí es un referente, un maestro diría si no resultara demasiado petulante decirlo. En 1984 recuerdo que había una pequeña librería en la plaza de Sindicatos, donde un buen día vi en el escaparate un cuaderno titulado Para bailarinas ambiciosas, –entonces empezaba yo a interesarme por la poesía, había escrito un puñado de poemas que hoy en día siguen siendo los que más me gustan-… y al ver el título pensé, qué título tan raro… pero no sé por qué entré y pregunté por el autor, que resultó ser ilicitano y tampoco sé por qué compré el libro, seguramente era barato… Lo leí y descubrí que había otra forma de escribir poesía, con talante lúdico, sin engolamiento, con acento culturalista, sí es verdad, pero una forma muy divertida de escribir e incluso de sentir. Más tarde me matriculé en la Universidad Popular, en el curso literario que impartía Gerardo Irles y Juan Ángel fue invitado a darnos una charla, sería el año 1986 probablemente, ese día conocí al creador de aquel título enigmático y raro, entonces comprendí el título y comprendí que en su caso la realidad siempre supera a la ficción. Desde ese día tuvimos largas charlas sobre poesía y vida y perpetramos la publicación del libro POEMAS y la creación de EDICIONES INAUDITAS.

Por medio de Juan Ángel conocí a Juan Carlos Lozano Felices, dueño de este apellido tan feliz, yo pensé que con un apellido así era imposible fracasar… pero debo reconocer que al conocerlo me pareció un poco estirado, casi repipi, con ese lenguaje tan cuidado, tan educado y con todo lo que demostraba saber de poesía, de poetas, de música clásica y compositores, de ópera… de Cultura, algo tan ajeno a mí, que escribía por intuición y porque quería componer canciones y ligar. Pronto advertí que Juan era y es una de las mejores personas que he conocido en este mundo loco de la literatura. Publicarle a él también me supone una gran alegría después de bastante silencio, con la particularidad de que Juan publicó su primer y único poemario hasta la fecha a los 50, como veis se hace de rogar…

Hace poco he leído un anónimo que dice así: El propósito primario de la cultura es hacer de nuestra mente un lugar de esparcimiento para los ratos de ocio. Y creo, que en buena medida tanto Juan Ángel como Juan, ponen su empeño en esto. Antes decía que ambos se sirven del culturalismo en sus poéticas. El Culturalismo es, a grandes rasgos, utilizar abundantes referencias culturales, pero no alejándose de la experiencia, ya sea cotidiana o cultural, ni del intimismo, que es algo más que una herramienta confesional, según Guillermo Carnero Toda poesía auténtica procede del intimismo y no fundada solamente en la experiencia. Carnero distingue 4 clases de culturalismo, duro, de baja intensidad, criptoculturalismo y ficticio, que vayan ustedes a saber a qué se refiere con cada uno de ellos y tampoco me importa… pero claro es que Carnero es muy culto y culturalista, además de novísimo el hombre. Qué le vamos a hacer. Nuestros autores se sirven de estos Culturalismos, en general, ya sea por referencias culturales, incluso inventadas, versos ajenos, intertextualidad, homenajes, citas de cine, música, etc… En Juan Ángel es frecuente encontrar la redacción de enumeraciones, quizá como homenaje a Borges, como un recuento de felicidades y gozos, como un juego, y en Lozano podemos encontrar sus devociones, a la cultura clásica, a la música, a series de televisión inglesas… Porque ya lo dijo ODISSEUS ELYTIS, repetir cosas ya dichas y hacer creer a las gentes que las leen por primera vez. En esto consiste el arte de escribir.

En definitiva, creo, 2 magníficas plaquettes, de las que puedo apuntarme el tanto de, en cierto modo, haberlas provocado, como acicate, como palanca. Otra alegría en mi apesadumbrado corazón, para esto me sirven estas cosas. Gracias queridos amigos, Juan Ángel y Juan.

14 de junio de 2019.

Presentación. Lunara plaquette, cuadernos de poesía

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EL AMOR, LA POESÍA, JUGAR…

 

El amor, la poesía, jugar a la ruleta

¿qué es lo más noble?

Pregunta de Príncipe, lo reconozco

y comprendo que no hay que hacer

demasiadas preguntas de Príncipe.

Son malos tiempos para las preguntas

de Príncipe (quedan sin contestar

o reciben respuestas contradictorias).

Por lo demás, por una cuestión de honor familiar

me niego a jugar a la ruleta

aunque no creo mucho en las cuestiones de honor,

más bien es que comprendo que el azar y la necesidad

son la misma cosa dos aspectos de lo mismo,

distinguibles pero inseparables,

como el día de la noche –

o digamos que amo mi destino

de soñarte o conocerte

pues ¿cuál es mi verdadero destino

sino soñarte o conocerte?

Algo así como el concepto de libertad en Spinoza,

una bella ecuación:

libertad = conocimiento

que resolvería las dudas iniciales de esta historia;

el amor y la poesía y jugar a la ruleta.

Creo que mi verdadero destino

es soñarte y conocerte.


 

NATURALMENTE, AMARTE.

 

Naturalmente amarte, con el destello

de la escarcha. Con el ruido del alba,

cuando se rompen todos los puentes

y las distancias se quedan al otro lado.

 

 

Audazmente, amarte y seguir el peso

de los sueños que colmen tus esquivos

días de semana. Con la ventaja que da

la radiante insatisfacción con el mundo

 

y tener los ojos colmados de herencias.

Acaso dividir una eternidad en equilibrio

hasta que solo mi codicia a tu plenitud

 

alcance, con la voluntad de los esclavos

que vuelve las heladas en perfecto verano

y la belleza en línea última de defensa.