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Empireuma (1985-2007): Historia de una revista y un grupo literario a caballo entre dos siglos, por Eva Moya Melgarejo

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Universidad Miguel Hernández de Elche Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Elche Titulación de Periodismo

Trabajo Fin de Grado Curso Académico 2016-2017

Empireuma (1985-2007): Historia de una revista y un grupo literario a caballo entre dos siglos

Alumna: Eva Moya Melgarejo Tutor: José Luis Vicente Ferris

De aquellos años recientes ha quedado un limo que, espero, fertili- zará nuestro futuro, porque seguimos
creyendo en el futuro

JOSÉ LUIS ZERÓN

 

Resumen

El presente trabajo es fruto de un investigación centrada en analizar la influencia de la revista Empireuma en el panorama literario de nuestro país e incluso más allá de nues- tras fronteras. En él se realiza un estudio que tiene por objeto fundamental la historia de la publicación oriolana desde sus inicios hasta el cese de actividad.
De esta manera, se comienza con un análisis cronológico que ofrece al lector una con- textualización histórica de la revista. Así se refleja cómo en 1984 nace el Grupo de jóvenes poetas Empireuma y cómo el equipo consigue llevar a cabo la publicación de una revista literaria en la comarca de la Vega Baja del Segura.
Como continuación de este apartado, se presentan las dificultades económicas por las que atravesó la revista y su posterior cese de publicaciones en 2007. Tras este epígrafe, se estudia la calidad del contenido de la revista, haciendo hincapié tanto en el apartado de traducciones como en la importancia de las ilustraciones que incluía cada número.
En este sentido, se incluye un análisis en el que se detallan los diversos lugares a los que llegó Empireuma. Portugal, Italia, Estados Unidos, Tokio y Rumanía, son sólo algunos de los espacios que se encuentran en esta larga lista. Además, tras este apartado, se pro- cede a recopilar los reconocimientos y distinciones que obtuvo la revista tanto a nivel nacional como en el ámbito internacional. Asimismo, se hará mención a la Asociación Cultural Ediciones Empireuma, un organismo formado por los creadores de la revista con el objetivo de llevar a cabo una intensa labor cultural en la comarca.
Por último, el trabajo concluye con un estudio sobre la situación actual de Empireuma y su futuro como publicación. Así, mediante los distintos apartados y la reflexión final, el lector comprenderá la importancia de esta revista oriolana y su repercusión mundial.

Sumario
1. Introducción ………………………………………………………………. 8
2. Estado de la cuestión ……………………………………………………… 10
3. Método ……………………………………………………………………. 12
4. Resultados …………………………………………………………………. 13
4.1 Nacimiento de Empireuma ………………………………………. 13
4.2 Evolución y problemas de financiación …………………………. 14
4.3 Cese de publicaciones ……………………………………………. 18
4.4 Por qué Empireuma ………………………………………………. 19
4.5 Contenido de la revista …………………………………………… 20
4.5.1 Traducciones …………………………………………… 22
4.5.2 Ilustraciones …………………………………………… 23
4.6 Distribución y repercusión en el mundo ………………………… 25
4.7 Reconocimientos …………………………………………………. 27
4.8 Actividad cultural ………………………………..………………. 29
5. Conclusiones ………………………………………………………………. 31
6. Referencias bibliográficas …………………………………………..……. 32
7. Anexos ……………………………………………………………………. 34

  1. Introducción

Tras varias décadas sin una presencia cultural firme en Orihuela, aparece en 1984 un colectivo denominado Grupo de jóvenes poetas Empireuma, que tiene como fin divul- gar el arte literario local y provincial.
Inicialmente, el grupo comienza a celebrar encuentros con los jóvenes artistas de la ciu- dad y, así, se empieza a hacer un nombre en la comarca.
Llegados a este punto, deciden poner en marcha un proyecto que llevaban en mente durante años: crear una revista cultural. En 1985 ─gracias a la ayuda de Lola Varela, profesora de Literatura, y su marido, el poeta gallego Jorge Cuña─ sale el primer núme- ro de la revista, que llevaría por nombre Empireuma.
Con el paso de los números, el espíritu expansionista del equipo le lleva a ampliar su rango cultural. Por ello, deciden subtitular la publicación “revista de creación” y se em- piezan a incluir en sus páginas todo tipo de artes creadoras que abarcan desde artículos, entrevistas y ensayos hasta poesía, reseñas, y debates, entre otros.
Sin embargo, lo que empezó siendo el sueño de un grupo de amigos acabaría convir- tiéndose en una de las publicaciones más importantes de nuestro país. Así, en los noven- ta, el diario ABC la ubicaría entre las sesenta mejores revistas literarias españolas.
Pero Empireuma no se extendió únicamente por el panorama nacional, sino que exploró diversos lugares del mundo. Portugal, Francia, Italia, Rumanía, Tokio y Argentina son sólo algunos de los países a los que llegó la publicación oriolana. Además, en muchos de ellos recibió grandes distinciones, como el premio del diario La Nación de Buenos Aires (Argentina) por la mejor difusión de la literatura latinoamericana, en 1989.
En este estudio recorreremos la historia de una revista que ensalzó el nombre de una pequeña ciudad alicantina y de España, pero también conoceremos las dificultades que llevaron al cese de las publicaciones. Además, profundizaremos en el contenido de la revista, haciendo hincapié en las brillantes ilustraciones que ocupaban las portadas de cada número. Por último, procederemos a un análisis de la situación actual de Empireuma, detallando cuáles fueron los motivos de su final y cuál es el estado del equipo empireumático hoy en día.
El objetivo principal de este trabajo es rendir homenaje a una publicación literaria que, a pesar de que fue aclamada a nivel nacional e internacional, fue olvidada, menospreciada y deliberadamente ignorada por la mayoría de las instituciones provinciales y locales. En este sentido, quedará reflejada en estas líneas la heroica labor de un equipo que sacó a la calle más de treinta números de una revista, recibiendo a duras penas, alguna retribución y escasas ayudas.
Así pues, se buscará ─mediante un detallado análisis─ que el lector de Empireuma re- memore sus años de esplendor, pero también que descubra la cara menos conocida de la revista. Además, se pretende que aquellos lectores más jóvenes hallen en estas páginas una historia de dedicación y de trabajo constante, protagonizada por un grupo de amigos con un sueño en común: difundir la cultura de aquí y hecha desde aquí.
2. Estado de la cuestión

Durante la trayectoria de Empireuma muchos medios de comunicación se hicieron eco de la revista de creación oriolana. Por esta razón existen numerosos artículos en prensa que ensalzan la labor de la publicación, pero estos artículos no provenían exclusivamen- te de los medios locales. Periódicos y revistas de renombre nacional, como ABC; o in- ternacional, como Orígenes, de Rumanía, incluyeron en sus páginas artículos, reportajes y reseñas sobre Empireuma.
En este sentido, en 1986, el Departamento de Lenguas Hispánicas de la Universidad de Perpiñán hace un estudio de ella en la revista Ventanal titulado El fuego de la creación. En él, la profesora Adriana Castillo de Berchenko realiza un análisis sobre los cuatro primeros números de la publicación oriolana, de los que dice: “dan amplia cabida a la difusión de la poesía”. (Castillo, 1986: 171)
Tras este estudio, sólo nos encontramos con un análisis profundo de Empireuma: el realizado por el propio director de la revista, José Luis Zerón, en el número especial que se publicó en 2015 para conmemorar los treinta años de la misma. En dicho artículo, Zerón relata la historia de la revista desde sus inicios hasta los últimos días, detallando las sorpresas y dificultades que se encontraron por el camino. Precisamente, este documento, junto a una entrevista personal realizada a José Luis Zerón es la base sobre la que se sustenta este trabajo.
Sin embargo, a pesar de los artículos y estudios que se han realizado para dar información sobre la labor empireumática, la información sobre la revista es casi inexistente. Como bien sabemos, hoy en día, en pleno auge de la era digital, si no estás en Internet, no existes.
La sociedad actual rara vez visita hemerotecas, bibliotecas o filmotecas para recurrir a la información. Basándonos en esta premisa, llegamos a la conclusión de que Empireuma vagamente existe para los internautas.
Motivada por el vacío informativo sobre la revista me decidí a hacer un trabajo de investigación que recogiera la historia y todas las etapas por las que atravesó la publicación oriolana. De esta manera, habría un análisis completo del tema a tratar a disposición de todo aquel que quiera conocer la historia cultural de Orihuela.

Trabajo Completo. Acceso PDF. Empireuma, Eva Moya

 

 

30 años de Empireuma por Javier Puig

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reuma (2)

Durante muchos años, cuando en Orihuela la actividad cultural promocionada por las instituciones locales era mucho menos intensa que la que gozamos ahora, no se podía decir de esta ciudad que anduviera escasa de mujeres y de hombres sedientos de ejercer la cultura. Publicaciones como Empireuma o su hermana pequeña, La Lucerna, nacidas de impulsos espontáneos, de sinergias entusiastas, afloraban una actividad artística inusual para un núcleo de población relativamente reducido.

Empireuma era un empeño que no se limitaba a una ambición localista, sino que su espíritu apuntaba bien alto, hasta los niveles de relevancia nacional – e incluso internacional – que, a lo largo de estos años, ha alcanzado. La revista tuvo la inmensa virtud de ayudar a emerger, a afirmarse, a un gran número de valiosos poetas, narradores, articulistas, dibujantes, de Orihuela y de sus alrededores, así como de concitar a otros artistas foráneos, muchos de ellos ya entonces prestigiosos; y otros no tanto, pero clarividentemente captados en su ascensión discreta.

Cuando me vine a vivir a Orihuela, ya era un buen aficionado a la lectura – en aquellos momentos, casi exclusivamente a la poesía – , pero no tenía por costumbre leer revistas literarias. Tampoco era amigo de asistir a actos culturales. Mi posición era la de quien se ufana de su modestia de no exhibir su afición a la cultura, la de pensar que los artistas o aficionados a las artes que asisten o participan en actos socioculturales pretenden un supuesto toque de distinción o encaramarse a través de apoyos que alejan de la soledad, que es el único hogar posible de una creación genuina o de una asunción verdadera del arte. Pero uno puede cambiar, dejar atrás ciertas apetitosas radicalidades, situarse en un lugar en el que no se desdice del todo, en el que se libera de ciertas reducciones y amplía – sin renunciar a la crítica – sus campos de movimiento; un lugar desde el que comprende la pertinencia de cooperar en los intentos de dar una mayor visibilidad a la cultura, máxime en estos tiempos, cuando tantas frívolas ofertas de ocio casi arrasan su expansión dificultosa.

Diez años más tarde, conocí a José Luis Zerón. Le mostré los poemas que consideraba más logrados y parece que le gustaron lo suficiente como para incluirlos en Empireuma. Después, me invitó a escribir artículos para La Lucerna. Nunca había considerado esa posibilidad, pero me puse a ello y así descubrí una faceta mía literaria que me satisfacía y que, aunque estaba próxima a mis aptitudes, no se me había ocurrido imaginar. A él le debo esa posibilidad de publicar y ese hálito para explorar otros territorios del escribir, como se lo deben tantos otros autores que han gozado de su generoso apoyo, de las concretas expectativas que sirven como acicate para crecer.

Muchos, como yo, terminábamos nuestra labor participativa con la entrega de unos folios, y nos quedábamos a la espera de ver nuestro literario reflejo codeándose con el de unos escritores que admirábamos. Mientras, los responsables de la publicación – José Luis Zerón, Ada Soriano, José Manuel Ramón y José María Piñeiro – tenían que bregar con todas las inimaginables dificultades y contratiempos que origina la confección de una publicación tan rigurosa. Nunca ha sido ni será suficiente el reconocimiento de las instituciones oficiales ni el del pueblo oriolano en general. Tantas horas de lucha han servido para lanzar treinta y cuatro números de una revista que ha situado a Orihuela en el mapa de la cultura de nuestro tiempo, más allá de las debidas nostalgias hernandianas.

El pasado 28 de abril, se presentó en La Lonja el número conmemorativo del 30 Aniversario. Fue una gran alegría para todos los amigos de la literatura. Durante más de siete años hemos tenido que esperar la renovación de aquellos números que, a un ritmo más o menos regular, nunca enteramente consolidado, parecían surgidos de una empresa heroica. Los adquiríamos para leerlos con fruición, dejándolos luego descansar en un lugar accesible de nuestras bibliotecas. Hay quienes han tachado a Empireuma de revista elitista, juicio que les ha servido para argumentar la no pertinencia de subvenciones. Algún aficionado a la lectura me ha comentado que algunos de los artículos que había intentado leer los había encontrado arduos, excesivamente académicos, alejados de un lector medio. Es probable que alguno de los ensayos pudieran resultarles complejos a los muy lícitos aficionados a la lectura que no se preguntan por la génesis o las características de la construcción de una obra, que simplemente aspiran al espontáneo disfrute de la misma o a una más accesible aproximación. Pero, en cualquier caso, esa era una parte pequeña de una oferta variada y generosa, en la que siempre ha cabido una elección lo suficientemente amplia y diversa.

La edición de este número conmemorativo, subvencionado por el Ayuntamiento de Orihuela, tiene la novedad del color y la de una impresión de gran calidad. Por lo demás, su composición – a excepción del añadido de la amena introducción de José Luis Zerón repasando la historia de la revista – es similar a la de siempre; es decir, da entrada a un autor más novel, a un grupo de habituales, e incluye figuras reconocidas nacional o incluso internacionalmente como Noni Benegas, Mario Bojórquez, Alberto Chessa, Jordi Doce, Concha García, Dionisia García, Eduardo Moga, Vicente Luis Mora, Rafael Morales Barba, Mercedes Roffé, Miguel Veyrat y Raúl Zurita.

La revista mantiene muchos de sus signos de identidad, empezando por los habituales dibujos de Pepe Aledo para la portada y prosiguiendo con su vocación de muestrario creativo, fundamentalmente de poesía, incluyendo también traducciones. La oferta se completa con aforismos y relatos, con diversos ensayos y reseñas, así como con la participación de excelentes artistas plásticos.

Como se dijo en La Lonja, las posibilidades de continuidad de la revista son muy escasas. Las dificultades de financiación, la ardua, estresante y extensa entrega personal no remunerada, son razones comprensibles para el desistimiento de una obra tan exigente. Las soluciones debieran salir de las instituciones públicas o tal vez también de nosotros mismos. Se precisaría una mayor implicación en un bien cultural tan relevante. Hoy, prosperan las publicaciones literarias digitales. Estas gozan del poder de la inmediatez, de la decisiva ventaja de su factibilidad económica y su fácil difusión, pero padecen el lastre de su fácil evaporación en el trasiego digital en el que estamos inmersos. Empireuma es una revista valiosa como un buen libro. Orienta y sorprende a los lectores, ampliando su visión, sobre todo a aquellos que son conservadores y timoratos, que tienden a reducirse en sus elecciones, a someterse a las directrices que sutilmente impone el negocio del libro. Sus certeras propuestas no caducan, por lo que la convierten en un valor literario esencial, un orgullo para quienes la hacen o para los que se sienten emparentados con esa hermosa empresa. Su continuación sería una tarea de titanes que requeriría un mecenazgo lúcido, una cooperación entusiasta, el comprometido reconocimiento de un proyecto que eleva la consideración de un pueblo y deja duradera constancia de su vigencia cultural.