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Manifiesto de supervivencia y esperanza, por Loli Obrero

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La necesidad de sobrevivir según  los mandatos de tu corazón, y la insistencia en que se es capaz de llevarlo a cabo;  el engaño del mundo que nos rodea con cantos de sirenas, que entorpece las decisiones más  difíciles; el desafío constante que increpa fuera, y enferma dentro, al que debemos hacer frente;  y el conformismo, que a menudo es el resultado de todo lo demás,  se encara resolutivo,  y combate con determinación, que no sin prudencia o sin miedo.

INSISTENCIA

Me cuesta recordar,
aún con la insistencia
en que actúa mi memoria.
Apenas ya me insiste en regresar
al pasado  cercano.
Apenas percibo un futuro ya pretérito.
En la rebelión de la noche sombría
se apaga la blancura
de las paredes inmaculadas.
Apenas recuerdo.
Apenas te recuerdo a ti sonriendo,
el primer dia en que te vi,
vestida con tu blusa blanca,
llevando una cesta repleta de huevos.

¿ENGAÑO?

¿Cuánto de verdad y de mentira
llevan las palabras del profeta blanco?
¿Cómo averiguar los entresijos
de la red, tejida para salvaguardar
sus intereses creados
a su verdad y a su medida?
¿Engañar a la naturaleza de la vida?
¿Destruir para salvar lo ya insalvable?
¿Retrasar el reloj de la parca
cuando ya es casi inevitable…?

DESAFÍO

Al filo de la medianoche,
mientras sostengo la vara de medir
como si fuera un cayado,
espero  la llamada.
Mil caballos corren desafiantes
arrasando mi cabeza. Me retan.
Mil lebreles enjutos dormitan ignorantes.
A ellos no los despierto.
Al filo de la noche eterna,
al filo de la vida consumida,
un desafío entorpece mi descanso.
El desafío por aguantar un poco más
el peso de mi vida, se me acrecienta.

CONFORMISMO

Aprendí hace poco esta palabra.
Estupor y miedo me produce.
¿Conformismo? , ¿sin luchar?
¡Qué tiranía la sujeta a mi destino!
Conformismo es rendirse ;
ceder a la fuerza del viento, al frío,
al dolor, al miedo…
a la llamada en grito del cielo.
Decidido a luchar con el valor
que saco del fondo de mi armario.
Decidido a  medirme a Dios
a cuerpo limpio… lo espero.

Lola Obrero

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AL AGUA DOMADA, por Loli Obrero

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No le pidáis brío al agua domada.
Ni argucias de duendes,
ni alas de hadas.
No la esperéis jocosa,
ni vivaz, ni agreste,
pues el agua tranquila ya no moja,
ni ríe, ni mancha
las briznas de hierba
que están a su lado.

 

El tiempo que muerde,
arrasa y deshace,
es un peregrino tozudo y perseverante,
tránsfuga de vida,
nómada de esfuerzos…
Y a veces cobarde.
A la vez que la enseña a sumar,
la convierte en calmante olvido,
y le resta impulso y coraje.

 

Al agua que fue antaño espumosa ,
de alegres sonidos,
de frescos acordes,
de pronto parece por obra de magia
reducto de pausa,
silencio y saudade.

 

El tiempo y sus fuerzas
cada vez mayores,
al agua consigue robarle humedades.
No le pidáis cantos al agua domada.
Pedirle caricias, besos,
sonrisas, miradas…
y abrazos constantes.

Lola Obrero

Amistad a tres voces, por Lola Obrero

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IMG-20160609-WA0000Tiene mi silencio tres voces

que me consuelan y me confían.

Son ecos de un tiempo

que al presente se deslizan,

como enredadera de jazmines.

Son por siempre mis amigas.

Suenan claras con sus cantos

que no tiemblan, no desafínan.

Mantienen despierta y tersa

mi mirada, como una piel blanquecina.

Son luces que me iluminan,

ríos de sonrisa claros.

Tienen alas de ángel mis amigas.

Amatistas en sus manos;

surtidores de alegría, agua bendita;

y bajo el cielo, son lluvia refrescante y fina.

Tengo en silencio tres voces

que me llaman,

que me quieren, que me animan.

Me sostienen en sus manos.

Me dan vida.

Ellas. Simplemente.

Ellas son mis amigas .

Lola Obrero

REQUIEBROS EN NIEVE Y FUEGO, por Lola Obrero

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Suenan claros los pasos en la nieve
caida de unas sienes argentinas.
Lava ardiente fue, fluyendo dulce por la umbría;
llama del fuego que un dia ardió eternamente .

Arrimada a unos labios desangrados,
en desnudas amapolas los convierte.
Así apretada, abre un surco
entre el hueco de los dedos,
calentando el fondo de las manos frías.

Atrapo en el espejo su reflejo enrojecido.
Un destello casi albado, confundido,
conteniendo una sonrisa nacarada.
La retengo un momento, un apenas nada,
rápido se  consume
entre carbones encendidos.

Hoy discurre entre latidos, emergidos
de profundas simas y oscuros albarazos.
Quizá de ellos el agua clara mane muy despacio,
y desvele los secretos que reposan sumergidos.

Quizá del cielo caiga
como ofrenda, el maná blanco,
tierno alimento del fuego desleído,
que un día enamorado, fue sorprendido,
en ansias, por la fuerza de los sueños,
y apenas por las ganas del olvido.

Lola Obrero.

AÑORANZA, por Lola Obrero

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Si no fuera porque vuelve
a resurgir la Primavera,
como cada año,
cuando aparece mi fecha en el calendario…,
no sé qué sería de nosotros.

Pero la vida parece que se arrepiente de alguno de sus actos,
y vuelve a empezar de nuevo.
La obra se reescribe.
Como si nada. Sin esfuerzo.

Y otra vez retornan
los colores olvidados
al entorno grisáceo de a diario.
Nos despiertan los mirlos
con sus trinos parlanchines,
y sus requiebros amorosos
posados en lo alto de las ramas, acechando.

Agudizan nuestros sentidos
todos los nuevos aromas
que nos hacen respirar aires frescos, venidos de otras latitudes.
Suspiramos y hasta sonreímos.

Y a veces,
en las noches aún frescas
y húmedas de esta estación luminosa,
apenas ya asoman las lágrimas, miedosas de caer en el vacío.

Si no fuera porque vuelve a renacer la Primavera, otra vez,
en cada calle, y a cada paso …,
entre los naranjos ya en flor
que alegran las aceras,
en los huertos de palmeras,
a pesar de sus heridas…,
y en los jardines inhundados de tanta vida infantil…

yo no sé lo que haría
esta mañana grande y triste,
en que entre gladiolos blancos
te recuerdo.

Lola Obrero

Las Almas muertas de Lola Obrero

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El luto interior, que no es aceptado anímica ni  sensorialmente, en cualquiera de sus circunstancias y manifestaciones, y el dolor extremo que éste transporta en algunas de ellas, se instala en las personas que lo sufren, a menudo, como huella indeleble marcada a fuego, apoderándose asi de manera total y absoluta para el resto de su existencia.
El pasado se convierte en una llamada insistente, como un canto de sirenas, que interactúa, e interfiere para siempre en sus vidas,  bloqueándoles así las salidas, y diluyendo incluso, las razones para seguir viviendo de forma positiva; de tal manera que se transforman en seres ya “de otro mundo”, abandonados sólo en sí mismos,  sin más pretensiones que discurrir  sin hacer el más mínimo ruido.
Su escapatoria sólo consiste en el imperativo moral de la memoria, y los recuerdos son los únicos desarrolladores  de su particular mundo, del que ya no pueden ni quieren salir.
El sufrimiento que arrastran los ahoga y a la vez se enraíza en ellos, atornillándolos hacia lo más  hondo en la profundidad de su dolor.
Se convierten sin saberlo, en almas muertas dictadoras de vidas sin apenas vida.

rose-234483_960_720LAS ALMAS MUERTAS

Son cuerpos que soportan el peso
de un alma muerta.
El paso del tiempo vivo,
se les enquista muerto,
como una maldicion  divina.

El alma que los viste y los habita,
está muerta de eterna muerte.
Como esclavos agónicos, caminan.
Un destino desnudo de oropeles
espera impaciente en la colina.

Todo da igual. Nada los anima.
Ya descansan  abatidos,
desterrados de toda gloria
en el palacio del frío.
Su impulso vital callado.
Desean sin decirlo,
convertirse en más muertos
de lo que ahora parecen.

¡Pobres almas!
antaño troncos fuertes,
cascabeles de risas,
forjadoras de sueños
a golpe de martillo y cinceles.
Ya sólo son lejanos satélites,
sin más rumbo a seguir
que la órbita de sí mismas.

El viento caprichoso
los impulsa a placer.
A duras penas  se extremecen.
Balanceantes, son hojas secas,
cayendo suavemente
del que fue árbol de vida.

¡Buenas, almas sencillas!
Prisioneras de suspiros, son
arrojadas al cubo del reciclaje.
Muertas al fin, y al cabo vivas.

           Lola Obrero

Carne viva de Lola Obrero

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Despertar los sentimientos más deseados por vetados o aletargados que se encuentren. Aguantar sin desfallecer los más desgarradores y dolorosos. Descubrir los más escondidos. Sobrevivir sin cortapisas de uno mismo, o sin miedo a las de otros. Eso es vivir a contracorriente a menudo. Y es hacerlo en carne viva.

 

contracorriente

CARNE VIVA

Es una historia fugaz,
una noche sin amor concebida.
Una pasión que se mezcla,
confundiéndose en sí misma,
que nos atrae y que cautiva.
Es carne viva.

El deseo se despierta,
se despereza… ¡se castiga!
Se adueña del aire que respiramos,
se bebe a sorbos, se mastica.

Es una historia de amor… quizá.
Indómita, traidora y controvertida.
Siempre en carne viva.

Cisne blanco, creciendo a borbotones,
inundando de palomas malheridas.
Toro bravo y perro fiel,
que se debaten,
luchando y lamiendo a la vez sus heridas.

La ley del hombre cual espada de Damocles sobre ellos suspendida.

Las promesas que se atan con cordeles se mantienen incumplidas.
Con lazos de seda se escurren,
se desatan,
y a veces se olvidan.
Sólo la soga del alma se anuda
en carne viva.

Un trocito de pecado enamorado,
cual saeta que atraviesa en estampida. El deseo…
que atropella, que arrebata,
y hasta humilla, siempre es
silencioso transeúnte
por mil noches y algún día.

Lola Obrero De “Certezas y aventuras”.